September 20, 2022

Cambiante

For far too long, Efficient was in charge. So much that I can't tell him apart from my Self. Always flanked by the burning-eyed Yojimbo who wears a terrible mask, and shadowed by Pxsxnhxtx. Dictating every move, governing every doubt, determining every outcome. The three of them represented a significant portion of my Soul without giving much credit to the rest...

Now the mirror's broken. Or rather, it's been like that for a good while. And while I do not fully grasp all of its implications, I know that a shift in the balance has subtly taken place. I feel it on every controlled breath, and every uncontrolled sigh. On every heartbeat that resonates through my body. I cannot draw upon that strength anymore. It's empty, just a ghost of its former, formidable endurance. I must instead embrace the constant waves of Everchange. The part that took over the hidden, the buried, the subtle, the endless ocean of emotion that lies beneath the layers of ice...

Everchange is weak, fickle, moody, flaky, irrational and also caring, empathetic, ever-hurting and ever-loving. It's the infinite store of red and pink energies I've got. It's the side that kept pushing, no matter what, when Efficient ran out of answers. It's the piece that surfaced when the burning anger and passion of the Samurai and the Rebel ran out of steam, and the one that lent Pxsxnhxtx the capacity to feel anything at all. I don't know what part the Prophet and the Dreamer will play in all this, if any. They feel kind of far away, though still there. Perhaps biding their time, watching and learning how the pieces will reorganise.

I do know that the pieces that were before, are not the ones that are now. And that they don't fit as they did before either. I understand now that my illusion of control needs to fade away, leaving its place to the certainty of the constant flow. Always hidden but always right there, never easy to surrender to, but also the only path into becoming whole again.

September 11, 2022

Amanecer

 He estado mejor y he estado peor.


Estoy en un mar tormentoso, y me olvidé de muchas cosas. Eso me hizo creerme perdido, nadar y luchar contra el agua. Sentir miedo en lugar de amor. Sin recordar que yo soy el agua, y que hacer la plancha es la única forma de conectar con ella. Rendirse, que te lleve a donde deba llevarte. Como antes.. como ahora, como siempre.


El cielo que parecía negro, una tormenta de oscuridad, sólo me recordaba mis origenes. Su furia no era más que el espejo de mi corazón, un animal confundido y lastimado, que no puede expresarse como quisiera o como debiera, y que por eso lucha contra nubes cargadas, contra vientos desbordantes, erratico y en vano.


Y como tantas veces pasó y va a pasar, voy a menguar, a marchitarme y a desaparecer. Y cuando todo parezca eterno, final, oscuro.. una rendija de mi alma divina va a emerger. Con renovada luz y renovada fuerza. Su expansión va a ser hermosa, pero fugaz, un proceso lunar, temporal.. hasta llenarme y volver a empezar de nuevo.


Gracias dioses por permitirme una vez más, la oportunidad de reforjarme. De deshacerme de mi y de lo que me pesa, me ata, en un constante y eterno flujo y reflujo de transformación. Gracias por darme el refugio del Sueño, donde pude ver lo que está escrito. En mi espíritu, en mis brazos, en mis piernas. Recordatorios que son en vano cuando la mente se opone a aceptar, que es lo único que jamás puede hacer la mente…


Yoga-agua. Mi respiración es constante y regular. Se pierde en ese loop infinito y, al vaciarme, dejo de existir: el agua recede como la marea, el cielo se pierde en un azul profundo, la luna se pliega en sí misma. No hay mayor momento de contacto conmigo mismo, con mi esencia de tierra, como en este momento. Y luego mis pulmones me traen de regreso. Pero no logro hacerlo con suficiente parsimonia. El agua asciende hasta casi desbordar, y las nubes se inflan en mi cielo, compitiendo con la luna llena. Me quedo ahí, en ese equilibrio imposible de mantener, unos instantes de eterea perfección y desapego, elevándome, liberandome. Y luego vuelvo a exhalar.

En piscis


 

September 06, 2022

no duermo

Ya ni sé hace cuánto
Que no puedo dormir bien
Pensamientos que me siguen..
Todos los frentes a la vez
Intento ser mejor, más fuerte
Renovando el origen de esa fuerza
Nacida del agua primordial
Y no en lucha constante con ella
Buscando ser un canal abierto, libre
Y no una máscara muerta, impasible

Pero no duermo
Los recuerdos e ideas
Rondan como nubes
Cargadas de lágrimas
Partiendo mi espíritu
Hundiendo mi corazón
El pasado, una espina amada
El futuro, un erial alejado
Y en el medio, un viejo amigo..

No duermo porque me torturo
Con la pérdida de mis sueños
Avalon sin hadas,
las velas lentamente se apagan
El tiempo se termina
Y la ventana es el ocaso…
No voy a lograr nada nunca
Porque no soy suficiente

No duermo porque
No lo merezco
Este purgatorio es todo lo que hay
Todo lo que puedo ser
Todo lo que jamás seré

Y no duermo porque, mientras tanto
Mi amor está con otros
Con mi angustia, mi miedo y mi dolor
Y no encuentro la paz del sueño
Es el precio por mi fracaso
Es justo y lo pago
No duermo más…

August 17, 2022

Me costó un montón
armarme de valor
para rendirme,
bajar mis defensas y
pedir lo que necesitaba.
El coletazo del rechazo
dolió menos de lo que esperaba,
quizás de forma análoga a lo que dicen,
que una quemadura o herida profunda
parece doler menos
que una superficial,
aunque su "daño"
sea mucho mayor...

August 15, 2022

ahora sí…

after all these years you left me down
in the emotional depths
the sombre-soaked velvet drape
is hung up on me
turning my feelings away
all the beautiful moments shared
deliberately pushed aside…

Sin vueltas

Escribir sin vueltas me es casi imposible. Estoy constantemente coartado. El público, la audiencia, es la inversa que quisiera tener. Estoy desganado, desvalido y deprimido. No tengo energía, ni ganas de buscar tener energía. Sigo adelante como un autómata, porque aguantar y seguir adelante es lo único que aprendí. Ahora tengo un pequeño horcrux a quien cuidar y querer, y eso es, prácticamente, la principal razón para mantenerme, mal que mal, a flote.

Mi sueño se prendió fuego, se destruyó y finalmente convirtió en cenizas una vez más. Cenizas que se dispersaron sin que nadie las vea. Pero esta vez, la pérdida es permanente. Porque ya no hay posibilidad de que mi sueño se haga verdad. Creo que muchas cosas que a otra gente le son importantes y/o difíciles, a mi siempre se me dieron con facilidad y naturalidad. Es quizás la naturaleza humana que, lo que realmente era el deseo profundo de mi corazón, me esté negado. La felicidad y la tristeza son solo momentos. Mi sueño fue siempre el mismo, desde que tengo no sé, ocho-nueve años. Encontrar el amor, la armonía, formar una familia. Nada más me importaba. Y una y otra vez, me choqué contra la misma pared. Ojo, me choqué de distintas formas, eso sí. Pero ahora con un hijo de tres, media docena de fracasos, en un país lejano y distinto, puedo ver con total claridad que nunca voy a tener eso que tanto anhelaba. Se disipó frente a mis ojos, esa imagen de una casa con varios pequeñines jugando, alguien acariciando mi mano tiernamente, la tranquilidad de estar bien, en paz, en equilibrio…
No puedo escapar a las visiones que me llegan constantemente. A cada paso, ya sé lo que va a pasar, ya sé lo que voy a hacer, ya sé lo que no voy a poder decir. No tengo nada para dar, soy un terreno yermo, desolado. Di de mí lo mejor de mí, y mi alma me dejó. Por suerte. Sigue ahora por un camino pequeño y grandioso, luminoso y puro, y agradezco cada instante de que haya sido así. Mi tormenta perdió toda su fuerza, su personalidad. Su esencia. Ya no es más que agua cayendo, sin sentido, sin poder, sin función. Agua sucia, lluvia ácida, contaminada. El destino brillante no significa un final feliz. Es más bien un fin. De destrucción, desesperanza, anhedonia. En vano los mortales luchan por empujar, por mentir, por intentar. En vano los seres del agua reciben la capacidad de fluir libres. Es una ilusión. Siempre estuve destinado a seguir mi curso hasta volver al mar interior. Pero la visión no cambió. Simplemente ahora puedo ver con mayor claridad. Las oscuras profundidades no encerraban secretos ni significados ocultos. No tenían razones de ser, ni insinuaban dádivas obtusas. Eran solo eso. Agua, y nada más. Lo más ridículamente común de este planeta insufrible. Nada había sumergido, nada quedaba bajo las corrientes imperceptibles. Vale un tesoro enterrado, si nadie jamás da con él? Es terrible una tormenta, si a nadie afecta? Mi karma bajó a cero, mi ataduras se deshicieron. Excepto las más suaves, las más sutiles, las más ocultas. Ni mis propios artefactos puedo recordar en paz.
Un verano eterno que,
Como las fantasías que de él salen
Se difumina con el amanecer,
Con la salida del sol, de lo real
Y la luna, marchita, no alcanza
Para lavar mis traiciones, mis venganzas
La tormenta está en su nadir
Convertida y consternada
Sin saber cómo encontrar
El camino de regreso al mar
Otoño en un lugar lejano,
Sin promesas, sin esperanzas
Sin querer cerrar la ventana
Por donde escapa el poco calor restante
Por donde se cuela el rey demonio
Que firma en sangre destinos
De inviernos de brillantes colores
Donde no soy dueño de nada
Y nadie sabe dónde voy
ni dónde estoy
Mi primavera tan pura,
Ahora perdida para siempre
Nunca existió, es irreversible
Un sueño qu
Mi espíritu se quebró
Y mi alma se dispersó
En un vuelo lunar, repentino
Su torrente me cautivó y
Sin palabras, me volvió a derrocar
En aquel baile de media eternidad
Que nunca se aleja, nunca se termina

Una nueva capa de cenizas
Que se asienta en joviales brillos
En suaves tonos apagados
En sutiles rojos infinitos

En lentas órbitas que
Sin esperarme, se alejan…

No me quedan más fracciones
Es la última que, implantada
Crece sin parar, sin saber
Que mis ojos, mi lluvia,
No alcanzará para nutrirle
Porque nada crece de mi
Soy veneno, soy odio,
Soy lo que pude ser
Y nada más…